Grados Avellaneda, LuisLandivar Huaman, MarcoOrellana Cajugao, CristhianMontañez Mascaro, LeekMolina Fernández, JuanGarcía Injoque, GustavoManrique Zavala, DerlynRoman Cahuina, CristhianCastillo Aquino, Luis2026-04-092026-04-092026-03-16https://hdl.handle.net/20.500.14141/517El informe del Observatorio de la Escuela Superior de Guerra del Ejército del Perú analiza los acontecimientos militares ocurridos entre el 9 y el 15 de marzo de 2026, destacando una intensificación del conflicto en Medio Oriente liderado por Irán. Durante este periodo, se evidenció una estrategia basada en ataques combinados con misiles balísticos y drones contra Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y otras zonas estratégicas, incluyendo infraestructura energética clave. Desde el punto de vista táctico y operacional, Irán buscó saturar los sistemas de defensa antiaérea mediante ataques simultáneos y en oleadas, dificultando la capacidad de respuesta de sus adversarios. A pesar de que muchos de estos ataques fueron interceptados, lograron demostrar la capacidad disuasiva iraní y generar presión psicológica, económica y militar. Asimismo, se observa una expansión del conflicto a nivel regional mediante el uso de actores aliados como Hezbollah, así como ataques dirigidos a bases con presencia estadounidense. En el plano estratégico, el estrecho de Ormuz adquiere relevancia crítica al ser utilizado como herramienta de presión económica global, afectando el flujo energético mundial. Irán compensa su inferioridad convencional mediante una guerra asimétrica, dispersando el conflicto en múltiples frentes y utilizando recursos de bajo costo como drones. Por su parte, la coalición liderada por Estados Unidos e Israel mantiene la superioridad táctica, pero sin lograr una victoria decisiva. En conjunto, el conflicto evoluciona hacia una guerra de desgaste prolongada, caracterizada por la presión multidimensional, el impacto económico global y un alto riesgo de escalada regional sostenida.The report from the Observatory of the Peruvian Army War College analyzes the military events that took place between March 9 and 15, 2026, highlighting an intensification of the conflict in the Middle East led by Iran. During this period, a strategy based on combined attacks using ballistic missiles and drones was observed, targeting Israel, the United Arab Emirates, Bahrain, and other strategic areas, including key energy infrastructure. From a tactical and operational perspective, Iran sought to saturate air defense systems through simultaneous and wave-based attacks, complicating the response capacity of its adversaries. Although many of these attacks were intercepted, they demonstrated Iran’s deterrent capability and generated psychological, economic, and military pressure. Additionally, the conflict expanded regionally through the involvement of allied actors such as Hezbollah, as well as attacks on bases hosting U.S. forces. At the strategic level, the Strait of Hormuz gained critical importance as a tool of global economic pressure, affecting the flow of energy worldwide. Iran compensates for its conventional inferiority through asymmetric warfare, dispersing the conflict across multiple fronts and employing low-cost resources such as drones. Meanwhile, the coalition led by the United States and Israel maintains tactical superiority but has not achieved a decisive victory. Overall, the conflict is evolving into a prolonged war of attrition, characterized by multidimensional pressure, global economic impact, and a high risk of sustained regional escalation.spainfo:eu-repo/semantics/openAccessAlta intensidadguerra asimétricamisiles balísticosestrecho de ormuzescalada regionalHigh intensityAsymmetric warfareBallistic missilesStrait of HormuzRegional escalationInforme del Observatorio de la Escuela Superior de Guerra del Ejército - EPG (del 9 al 15 de marzo de 2026)info:eu-repo/semantics/reporthttps://purl.org/pe-repo/ocde/ford#5.00.00